Rinoplastía, la vedette de Cirugía Plástica

Rinoplastía, la vedette de Cirugía Plástica

“Si la mirada le procura la vida o brío al rostro, la nariz es la estructura facial que le impone la personalidad o estampa a la cara”

Leonardo Da Vinci (s. XV d.c.) solía decir que “La nariz está ahí para manifestar el carácter del rostro” y estaba en lo cierto. Es muy importante que la nariz mantenga una proporción adecuada  con la cara en general y asimismo guarde armonía con las otras estructuras faciales. Por eso si los caricaturistas quieren ridiculizar o caricaturizar a una persona solo tiene que ponerle una nariz muy pequeña o muy grande para obtener un rasgo artificial y por ende inestético.

Entonces, al operar la nariz (rinoplastia), estamos ante un gran reto: La modificación artística de la pieza más importante del rostro con la mayor repercusión personal y social.

La rinoplastia es la operación más frecuente, debatida, estudiada, creativa y artística por excelencia. Por tales motivos la hace una operación fascinante, pero sin embargo es una de las más difíciles y a veces imprevisible, por eso debe ser confiada a manos expertas. 

Describir la belleza ideal, de normalidad o de naturalidad de la nariz es muy difícil y se basan en el análisis del equilibrio, de armonía con las otras estructuras faciales como la frente, cejas, labios, pómulos, mentón, etc., y aun así no escapa de ser un concepto puramente arbitrario. 

Los cánones de belleza son muy subjetivos y están fuertemente influenciados por varios factores como la cultura, raza y sexo, muy importantes para hacer el planeamiento de la modificación de una nariz. 

No existe la nariz perfecta, la de algún artista de Hollywood o de algún(a) modelo de revista, la mejor nariz es la que encaje dentro de las facciones de la cara y se perciba natural (no parezca operada). 

Por ejemplo, La belleza masculina tiene sus características bien definidas y en la cara muy particularmente predominan las líneas rectas a diferencia de la femenina donde predominan las líneas curvas. No es nada agradable llevar en la cara una nariz que no corresponde a una estructura facial determinada y sobre todo al género que pertenece, por ejm. una nariz con rasgos femeninos en un varón sería inaceptable.

Por tales motivos siempre hay que pedir consejo al Cirujano Plástico, que con la habilidad desarrollada para apreciar la belleza según sus conocimientos teóricos y su propia percepción nos podrá aconsejar lo más recomendable. El pedir una simulación de resultados de la Rinoplastia realizada con Photoshop es algo ilusorio que tiende al engaño y frustración. Es saludable pedir al Cirujano que le muestre su trabajo en el tema con pacientes reales con lo cual podrá informarse del concepto de belleza que tiene y así poder tomar una decisión.

Algunos pacientes consultan por una disfunción respiratoria (no respiran bien), relacionada internamente con la desviación del tabique septal. El Cirujano Plástico entrenado es capaz de realizar, en una sola sesión quirúrgica, la corrección de la Desviación Septal  (Septoplastía)  y el cambio de la conformación de la nariz con fines estéticos (Rinoplastia), la operación se llama Rinoseptoplastia.

De ahí la importancia, en la primera entrevista, de manejar bien los conceptos estéticos, funcionales y sobretodo la percepción que el paciente tiene de su propia imagen, entender cuáles son sus expectativas y explicarles que es lo que la cirugía plástica le puede ofrecer.

Actualmente otro aspecto muy importante e innegable para operarse es el laboral, en personas jóvenes, la “presencia personal” solicitada muchas veces para conseguir trabajo limitan a muchos de ellos, sea real o no. ¿Sería en este aspecto la Cirugía Plástica considerada como una necesidad?, en este mundo donde la competencia en la carrera laboral es una constante y muchas veces despiadada. 

Lo cierto es que la Rinoplastía en el Perú, dada sus características étnicas y culturales, es la operación estética más solicitada, lo que hace que el cirujano plástico peruano acumule mucha experiencia en el tema.

“Quiero comer el rayo quemado en tu hermosura,
la nariz soberana del arrogante rostro,
la nariz soberana del arrogante rostro,
quiero comer la sombra fugaz de tus pestañas
y hambriento vengo y voy olfateando el crepúsculo buscándote,
buscando tu corazón caliente
como un puma en la soledad de quitratúe”.

Pablo Neruda

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