El uso del Botox y sus Mitos

El Botox es el procedimiento estético sin cirugía más empleado en el Perú y el mundo. Consiste en un tratamiento muy sencillo destinado a atenuar las líneas de expresión (arrugas) de la mitad superior de la cara dándole un aspecto más fresco y joven sin pasar por el quirófano, gracias al efecto paralizante y temporal de las fibras musculares que las produce.

Se suele aplicar en personas de 40 y 70 años cuando la piel se adelgaza y los músculos de la expresión se fortalecen. Se aplica principalmente en  la frente, entrecejo, y patas de gallo, corrigiendo así, de forma temporal (4 a 6 meses) y sin riesgo alguno, la mirada dura o de enfado producida por un entrecejo marcado, la frente arrugada y la presencia molesta e inevitable de las patas de gallo cuando uno sonríe.

Nosotros los especialistas (Cirujanos plásticos y dermatólogos) que hemos vivido la trayectoria de este producto en su aplicación cosmética, podemos asegurar que en la práctica médica es un producto muy seguro.

A pesar de ser tan conocido, la palabra “Botox” encierra muchos MITOS en el Perú, que es muy importante aclarar.

"USO DEL BOTOX" y sus Mitos

1.- Se pierde la expresión y la naturalidad del rostro.

Falso.

Esto no ocurre incluso si se aplica en dosis exageradas. Si el botox se aplica en los puntos y en dosis correctos, ayuda a refrescar el rostro, haciéndolo lucir saludable, descansado y sobretodo con la naturalidad deseada.

Otro aspecto es la mala aplicación por personas inexpertas, con caída de parpado superior (ptosis), cejas muy levantadas (aspecto de sorpresa) defectos que duran de 4 a 6 meses

2.- Luego que termina el efecto queda peor que antes 

Falso.

Después de 4 a 6 meses vuelve al estado anterior, ni peor ni mejor. 

Además, los músculos relajados retardan la formación de nuevas arrugas.

3.- Su aplicación repetida es mala.

Falso.

Su utilización con fines cosméticos es con dosis mínimas y más reguladas que pueden ser re-aplicadas repetidamente sin problemas. 

En neurología la Toxina botulínica se utiliza en dosis repetidas y mucho mayores que incluso en niños no da problemas.

El único requisito es dejar como mínimo 3 meses entre aplicaciones para no formar anticuerpos.

4-. El Botox deforma la cara y labios.

Falso.

“El botox no es un material de relleno”.

Si una persona presenta deformación de cara y/o labios es que le han rellenado con silicona o metacrilato (sustancias prohibidas), tenga mucho cuidado con quien haga el procedimiento, es su responsabilidad.

5-. Hay muchas marcas de Botox.

Verdadero.

El compuesto es la toxina botulínica, el Botox es la primera marca en ser comercializada desde los años 80s, actualmente existen muchas marcas más actuales con el mismo efecto, Siempre hay que exigir que “registro sanitario” del producto, que tenga el respaldo de empresas  prestigiosas y que la aplicación este a cargo de un especialista.

6.- Me voy a hacer adicto al botox

Falso.

No es ninguna substancia adictiva, solo brinda la satisfacción de verse y sentirse mejor. Ud. Puede dejarla de usar cuando decida hacerlo sin ningún efecto negativo o de rebote ni adicción.

7.- Hay cremas con Botox o con efecto Botox

Falso.

El Botox actúa a nivel de las fibras musculares (las que producen las arrugas)  y una crema solo lo hace a nivel tópico o cutánea (superficial).

8.- El Botox previene las futuras arrugas

Verdadero.

Al mantener los músculos relajados durante los 4 a 6 meses que dura su efecto, se evita la profundización de las arrugas existentes y la aparición de las nuevas. 

La aplicación de la Toxina Botulínica o Botox es muy segura y de resultados muy gratificantes, siempre y cuando sea realizado por el especialista, cirujano plástico o dermatólogo con experiencia en su aplicación.