A medida que envejecemos, los efectos
de la gravedad, la exposición
al sol y el estrés de la vida diaria se notan en nuestras
caras. Se forman surcos profundos entre la nariz y la boca; las mejillas
caen; aparecen alrededor del cuello grasa y arrugas. Un lifting cervicofacial
no puede detener este proceso, sin embargo lo que sí puede
hacer es mejorar los signos más visibles del envejecimiento,
tensando los músculos de la cara, eliminando el exceso de
grasa y redistribuyendo la piel de la cara y el cuello. El lifting
puede realizarse aislado o asociado con otros procedimientos como
la blefaroplastia o la rinoplastia.
¿Quién es el candidato
ideal para someterse
a un lifting?
Los candidatos ideales para someterse a un
lifting son aquellas mujeres u hombres cuya cara y cuello comienzan
a "caerse",
pero cuya piel conserva todavía cierta elasticidad, y que
con los tratamientos de medicina estetica no logran lo que desean.
La mayoría de los pacientes tienen entre 50 y 60 años,
pero también puede realizarse con éxito a los 70 años.
Un lifting puede hacer que parezca más joven y que aumente
la confianza en sí mismo, pero no le proporcionará un
aspecto completamente distinto, ni puede restablecer su salud o vitalidad.
Planificando la cirugía
La buena comunicación entre usted y su cirujano plástico
es esencial. En la primera consulta se evaluará la cara, incluyendo
la piel y las estructuras oseas subyacentes y se discutirán
las posibilidades quirúrgicas. Se comprobará su estado
de salud incluyendo aquellos problemas que puedan complicar la cirugía,
como la tensión arterial alta, los problemas de coagulación
o de cicatrización. Es importante que diga a su cirujano si
fuma o toma alguna medicación, especialmente aspirina®.
Si decide someterse a un lifting se le explicarán las técnicas
y el tipo de anestesia que se emplearán, dónde se realizará la
cirugía, los riesgos y el coste de la intervención. No dude en
preguntar a su cirujano todas las cuestiones que tenga, sobre todo aquellas
relacionadas con sus expectativas y los resultados.
Su cirujano plástico le proporcionará instrucciones
específicas acerca de cómo prepararse para la cirugía,
incluyendo normas sobre toma de alimentos y líquidos, tabaco
o toma o supresión de medicamentos y vitaminas y lavado de
la cara. Es importante dejar de fumar al menos una o dos semanas
antes de la cirugía. Un cumplimiento cuidadoso hará que
la cirugía sea realizada en mejores condiciones. Asegúrese,
además, de que algún familiar o acompañante
pueda llevarle a casa cuando se le dé el alta y que, en caso
necesario, puedan ayudarle unos días.
La cirugía
El lifting se realiza siempre en quirófano, dentro de una
clínica u hospital. Normalmente, se permanece en la clínica
la noche tras la cirugía, dándose el alta al día
siguiente.
El lifting puede realizarse bajo anestesia
local más sedación
o con anestesia general, dependiendo de la complejidad de la cirugía
y de las características del caso. Si se realiza con anestesia
local más sedación, el paciente se siente relajado
y la cara está insensible al dolor; con anestesia general
el paciente está dormido durante la operación.
Un lifting cervicofacial suele durar varias
horas, o más
cuando se asocia a otras intervenciones. La colocación exacta
de las incisiones y los pasos de la cirugía varía mucho
según las estructuras de su cara y la técnica preferida
por su cirujano plástico. Las incisiones comienzan generalmente
a nivel de las sienes, disimuladas entre el pelo, se extienden por
una línea natural que pasa justo delante de las orejas y continúa
detrás del lóbulo de las orejas hacia la parte posterior
del cuero cabelludo. Generalmente se separa la piel de la grasa y
los músculos subyacentes. Después se tensan los músculos
subyacentes y , por último, la piel, extirpándose la
que sobra. Tras la cirugía, se puede colocar, durante unos
días, un pequeño tubo detrás de las orejas para
drenar cualquier líquido que se pudiese acumular. También
se suele colocar un vendaje ligero.
Hay casos en los que es suficiente con realizar
un lifting de la zona temporal para levantar la cola de la ceja
( minilifting ) y otros en los que el estiramiento se amplía
hasta delante de las orejas para levantar las mejillas, pero sin
continuar con el cuello ( minilifting ampliado ).
La vuelta a la normalidad
Suele haber pocas molestias después de la cirugía;
si las hubiese, se alivian fácilmente con la medicación
prescrita por su cirujano Es normal que existan ciertas zonas de
la piel adormecidas; esta sensación desaparece en unas semanas
o meses. Deberá mantener la cabeza elevada durante unos días
después de la cirugía, para disminuir la inflamación.
Si se le han colocado tubos de drenaje, éstos se retiraran
en 24 horas ; los vendajes se retiran entre el primero y el quinto
día tras el lifting. No se sorprenda por el aspecto hinchado
y amoratado de los primeros días; recuerde que en pocas semanas
su apariencia será normal. La mayoría de los puntos
de sutura se retiran a los cinco días; los puntos o grapas
del pelo se retiran más tarde.
La mayoría de los pacientes que se someten a un lifting se
encuentran bien en 3 o 4 días, pero debe descansar durante
la primera semana. Sea especialmente cuidadoso con la cara y el pelo,
ya que estarán más sensibles durante un tiempo. Aunque
su cirujano plástico le proporcionará instrucciones
concretas, algunas recomendaciones son: evite actividades extenuantes
durante al menos 2 semanas, evite baños de vapor o saunas
durante varias semanas y limite la exposición solar durante
unos meses. Sobre todo descanse y permita que su cuerpo emplee toda
su energía en una buena curación. Al principio, su
cara le puede parecer extraña debido a la inflamación
y sus movimientos faciales pueden parecer algo lentos. Pueden persistir
algunos moratones durante 2 a 3 semanas, y se puede cansar con más
facilidad. Para la tercera semana su aspecto será mucho mejor.
La mayoría de los pacientes vuelven a trabajar entre los 15
y los 21días después de la cirugía. Si es preciso,
puede aplicarse maquillaje para disimular los moratones.
¿Existen riesgos? ¿Hay garantías?
Cuando el lifting es realizado por un cirujano
plástico cualificado
las complicaciones son infrecuentes y de poca importancia. Sin embargo
cada persona tiene una anatomía específica, unas reacciones
físicas y unas capacidades de curación distintas, y
por tanto los resultados no son absolutamente predecibles. Puede
presentarse alguna complicación, como los hematomas, la lesión,
casi siempre temporal, de los nervios que controlan los músculos
faciales, la infección y las reacciones a la anestesia. Los
problemas de cicatrización son más frecuentes en fumadores.
Se pueden minimizar los riesgos siguiendo de manera cuidadosa las
instrucciones de su cirujano plástico, tanto antes como después
de la cirugía.
Los resultados
Los resultados son muy satisfactorios y se
sentirá feliz,
siempre y cuando comprenda que el resultado no es inmediato. Incluso
después de que el hinchazón y los moratones desaparezcan,
el pelo alrededor de las sienes puede ser fino y la piel estar algo
seca y áspera durante unos meses. Las cicatrices del lifting
quedarán disimuladas tras el pelo y en los pliegues naturales
de la cara; en cualquier caso irán disminuyendo con el tiempo
haciéndose poco visibles.
Un lifting no detiene el reloj; su cara seguirá envejeciendo
a medida que pase el tiempo. Sin embargo, los resultados son duraderos;
tras varios años seguirá pareciendo más joven.
Resumen
El estiramiento facial o "lifting" es un procedimiento
destinado a tensar la piel facial y cervical con objeto de reducir
los pliegues o arrugas, y levantar la cola de la ceja y mejillas.
La estructura ósea de la cara, la musculatura y la textura
cutánea sufren un proceso involutivo con el paso de los años.
Además hay unos factores hereditarios, hábitos alimentarios,
situaciones de estrés, exposición prolongada al sol,
etc., que modifican sustancialmente los signos de envejecimiento
facial.
La cirugía de los párpados, con bastante frecuencia, se realiza
junto con la ritidectomía.
Es una cirugía a realizar cuando los tratamientos medicos
esteticos no quirúrgicos no son suficientes para lograr las
expectativas de la persona. Habitualmente la edad más adecuada
es alrededor de los 50 años, pero puede realizarse incluso
a los 70 años.
La operación se puede realizar con anestesia general o anestesia
local y sedación, dependiendo de cada caso particular (cirugía
más o menos amplia, deseos personales del paciente, etc.).
Las incisiones de esta operación se realizan en el cuero
cabelludo en la region temporal, rodean las orejas y terminan en
la zona próxima a la nuca ( según se relice un minilifting,
un lifting facial o un lifting completo de cara y cuello ). A través
de estas incisiones el cirujano realiza un despegamiento más
o menos amplio de la piel, al objeto de poder obtener un tensado
de la misma. Mediante el mismo abordaje, el cirujano puede reducir
acúmulos grasos o tensar músculos que han quedado fláccidos,
proporcionando a la cara un aspecto más firme.
Después de la intervención, que suele durar entre
4 y 6 horas, en función de la amplitud de la misma y de si
se hace algún tratamiento de los párpados, liposucción,
etc., se colocan unos drenajes para disminuir la posibilidad de hematomas
y reducir la inflamación.
En el postoperatorio se observará un grado variable de hinchazón
de la cara y el cuello, equímosis o cardenales y sensación
de tirantez y acorchamiento. Estas molestias son pasajeras y ceden
espontáneamente o con analgésicos.
La mayor parte de las cicatrices quedan ocultas en el cuero cabelludo
por encima de la sien y hacia la nuca. Solamente en una zona alrededor
de la oreja y en las primeras semanas tras la cirugía, pueden notarse algo las cicatrices,
que, por otra parte, pueden ocultarse fácilmente con el peinado.
A los 5-6 días se comienza a quitar los puntos de sutura,
proceso que se termina de realizar a los 10-15 días. Habitualmente,
en la tercera semana postoperatoria se puede realizar una vida prácticamente
normal, incorporándose incluso a su tarea profesional.
Las intervenciones de estiramiento
facial no sólo logran
un rejuvenecimiento notable sino que, además, la edad aparente
sigue retrasada durante mucho tiempo en relación a la edad
cronológica. Las posibles complicaciones de la ritidectomía
son escasas y, en la mayoría de los casos, transitorias: hematomas,
defectos de cicatrización, caída de cabello en la cicatriz
del cuero cabelludo, alteración de la movilidad de la ceja
o de los labios, etc.